viernes, 4 de junio de 2010

Ya no hay locos en España

Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto y ... ni en España hay locos.
Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
Oíd ... esto,
historiadores ... filósofos ... loqueros ...
Franco ... el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y premios,
en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho,
y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno,
con el pulso normal, con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos ...
El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios ...
y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo ...
¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros).
¿Cuándo enloquece el hombre? ¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos y blasfemos
y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo:
No es verdad. Dios no ha puesto
al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo;
el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora ... ¿cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y ... ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! ...
¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro!
Este reloj ..., este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto ...,
perfecto, ¡perfecto!

León Felipe

miércoles, 19 de mayo de 2010

Entrada del Ulises 2

El ritmo empieza, lo ves. Lo oigo. Tetrámetro acataléctico de yambos marchando. No, al galope: deline la mar.
Abre los ojos ahora. Lo haré. Un momento. ¿Se ha desvanecido todo desde entonces? Si abro y me encuentro para siempre en lo adiáfano negro. ¡Basta! Veré si puedo ver.
Mira ahora. Ahí todo el tiempo sin ti: y siempre estará, por los siglos de los siglos.

Descendieron por las escalinatas de Leahy Terrace prudentemente, Frauenzimmer y por la inclinada orilla lánguidamente, sus pies planos hundiéndose en la arena sedimentada. Como yo, como Algy, descendiendo a nuestra poderosa madre. La número uno balanceaba patosamente su bolso de matrona, el paraguón de la otra hurgaba en la arena. Del barrio de Liberties, día de paseo. Mrs. Florence MacCabe, viuda del extinto Patk MacCabe, sinceramente llorado, de Bride Street. Una de su hermandad me sacó guañiendo a la vida. Creación desde la nada. ¿Qué tiene en el bolso? Un engendro con el cordón umbilical arrastrando, amorrado en paño bermejo. El cordón de todos enlaza con el pasado, cable cabitrenzado de toda carne. Por eso los monjes místicos. ¿Querríais ser como dioses? Miraos vuestro omphalos. ¡Oiga! Aquí Kinch. Póngame con Villaedén. Alef, alfa: cero, cero, uno.

Esposa y compañera de Adán Kadmon: Heva, Eva desnuda. Ella no tenía ombligo. Mirad. Vientre sin
mácula, bien abombado, broquel de tensa vitela, no, grano blanquiamontonado naciente e inmortal, que existe desde siempre y por siempre. Entrañas de pecado.

Entrañado en la oscuridad pecaminosa estuve yo también, concebido no engendrado. Por ellos, el hombre con mi voz y mis ojos y una mujer fantasmal de aliento a cenizas. Se ayuntaron y desjuntaron, cumplieron la voluntad del apareador. Desde antes de los tiempos Él me dispuso y ahora no puede disponer lo contrario ni nunca. Una lex eterna Le atenaza. ¿Es ésa pues la divina sustancia en la que el Padre y el Hijo son consustanciales? ¿Dónde está el pobre de Arrio para meterse dentro y ver qué pasa? Guerreando de por vida por la contransmagnificandjudeogolpancialidad. ¡Aciago heresiarca malogrado! En un excusado griego exhaló su último suspiro: euthanasia. Con mitra de abalorios y con báculo, instalado en su trono, viudo deuna sede viuda, con omophonon envarado, con posaderas aglutinadas.

Los vientos potreaban a su alrededor, vientos cortantes y apasionados. Llegan, las olas. Los hipocampos crestiblancos, tascando, embridados en fúlgidos céfiros, los corceles de Mananaan.

No debo olvidar su carta para la prensa. ¿Y después? El Ship, doce y media. Por cierto lleva cuidado con ese dinero como buen joven imbécil. Sí, debo hacerlo.

Aflojó la marcha. Veamos. ¿Voy a casa de tía Sara o no? La voz de mi padre consustancial. ¿Te has topado últimamente con tu hermano Stephen el artista? ¿No? ¿Seguro que no está en Strasburg Terrace con su tía Sally? ¿Es que no sabe volar más alto que eso, eh? Y y y y dime, Stephen ¿cómo está el tío Si? ¡Ay, por Cristo bendito en lo que me he metido! Los zagales subidos en lo alto del pajar. Ese contable de pacotilla borracho y su hermano, el cometa. ¡Muy respetables gondoleros! Y el bizco de Walter tratando de señor a su padre ¡nada menos! Señor. Sí, señor. No, señor. ¡Ay, Jesús crucificado: no me extraña! ¡Por Cristo!

Tiro de la campana resollante de la casita cerrada: y espero. Me toman por un cobrador, escudriñan desde un punto estratégico.
-Es Stephen, señor.
-Déjalo entrar. Deja entrar a Stephen.
Un cerrojo que se descorre y Walter me da la bienvenida.
-Pensábamos que eras otra persona.
En su cama ancha siyo Richie, almohadillado y envuelto en una manta, extiende sobre el montículo de sus rodillas un antebrazo membrudo. El pecho limpio. Se ha lavado la parte de arriba.
-Buenas, sobrino. Siéntate y anda.
Deja a un lado la bandeja donde garrapatea los costes para los ojos de don Dundo y de don Shapland Tandy, archivando poderes e investigaciones y un mandamiento de Duces Tecum. Un marco de aliso sobre su cabeza calva: el Requiescat de Wilde. El zureo de su silbido equívoco hace volver a Walter.
-¿Sí, señor?
-Güisqui de malta para Richie y Stephen, díselo a madre. ¿Dónde está?
-Bañando a Crissie, señor.
La compañerita de cama de papá. Cachito de amor.
-No, tío Richie ....
-Llámame Richie. Maldita sea tu agua de litina. Te rebaja. ¡Güisqui!
-Tío Richie, de verdad ....
-Siéntate o demontres que te tumbo.
Walter se despestaña en vano buscando una silla.
-No tiene dónde sentarse, señor.
-No tiene dónde ponerlo, bobo. Trae la silla chippendale. ¿Te gustaría comer algo? Nada de tus malditos remilgos en esta casa. ¿Una buena loncha de panceta frita con un arenque? ¿De veras? Pues tanto mejor.
No hay nada en la casa salvo píldoras para los dolores de espalda.
All’erta!

lunes, 17 de mayo de 2010

Anécdotas Uliseicas

-¿La cuenta, señor? dijo, deteniéndose. Bueno, son siete mañanas una pinta a dos peniques hacen dos sietes lo que hace un chelín y dos peniques por un lado y estas tres mañanas un cuarto a cuatro peniques hacen tres cuartos lo que hace un chelín. Eso hace un chelín y uno con dos eso es dos con dos, señor.

Y un acertijo:

El gallo ha cantado,
el cielo cobalto:
campanas en las alturas
dan las diezy una.
Hora es que esta pobre alma
ascienda a las alturas.

Qué es?


El zorro enterrando a su abuela bajo un acebo.

viernes, 7 de mayo de 2010

Donde se cuenta la historia del intento de destruir a un "catus" por parte de su propietario

Érase que se era un hombre que odiaba a su gato, ya que parecía que todo lo que hacía éste era para joderle, ya sea estropearle la siesta, llenarle de pelos el sofá, arañarle cuando quería acaricirale u ocupar el sofá justo cuando él iba a recostarse...en fin, una pesadilla de gato. Solución, eliminarlo.

Pensó cómo liquidarlo: "Ya sé, lo meteré en un saco y lo llevaré al bosque y seguro que no sabrá volver". Acto seguido lo mete en un saco y se lo lleva allí abandonándolo. Feliz, vuelve a su casa. Abre la puerta y, sorpresa, el felino, como el dinosaurio, seguía allí.

Tenía que idear más y en éstas pensó: "Ya sé, lo meteré en el saco y me lo llevaré a la montaña, donde seguro que no sabrá volver". Acto seguido coge al gato y se lo lleva a una montaña y lo abandona dentro del saco. Vuelve a su casa "et voilà", hételo allí esperando su ración de comida relamiéndose muy felizmente.

Ocurriósele lanzarlo al mar en un saco lleno de piedras y candado de acero para que se hundiera y falló. También se lo llevó a la Antártida para que muriera congelado y casi es él el que se congela. Igual resultado tuvo llevárselo al volcán Eyjafjalla y tirarlo por el cráter, pero antes de hacerlo el gato había desaparecido y acabó cayéndose él. Conclusión, el hombre directo al hospital con quemaduras de quinto grado y el gato con él a hacerle compañía...¿o tendría que decir a jodérsela?

Todo cubierto de potingues, el hombre seguía maquinando. Y de tanto pensar y pensar que le salieron ampollas y quemaduras mentales, pero encontró LA SOLUCIÓN. Era tan destructiva y mortal que ni a Nietzsche se le hubiera ocurrido. Llevaría al gato hasta la Luna. Exclamó: "¡Eureka, de ésta sí que no te salvas, maldito cabrón roba-sofás! ¡Muajajajaja!".

Ya recuperado, coge la caja, bien la encadena y sella y se marcha. Va hasta la estación espacial y se compra un billete dirección la Luna como el que se compra un billete dirección Moncada. Ya allí, coge la caja, la abre para finalizar el trabajo que casi le cuesta la vida y en éstas exclama: "¡Mierda, me he olvidado de meter el gato!¡Noooo!".

Desgraciadamente, el "pobre hombre" no tiene combustible para volver a su casa y está condenado a morir en aquel paraje solo y asfixiado. O debería decir afortunadamente pues definitivamente se había librado del gato...¿o el gato se había librado de él? Nunca lo sabremos.

martes, 16 de marzo de 2010

Que cuenta sobre el secuestro de la princesa por el dragón y posterior rescate del caballero

Érase una doncella de esas con muchos talentos en arcones, pero velluda como pocas mujeres hubiere que era muy infeliz porque aún no había encontrado con quien desposar debido a su piloso problema.

Un día, harta de no encontrar con quien desposar, la doncella convenció a un dragón amigo suyo para que la secuestrase. Éste la llevó hasta la torre más alta de cuya existencia se tienen noticias incluso en nuestros días y allí moró ella hasta la llegada del supuesto príncipe o similar que viniere a rescatarla.

Y la princesa esperó, y esperó pero ningún hombre hubo de venir. Tanto tiempo esperó, que en vez de doncella era ya Neanderthal. Su vellosidad, superlativa, dejaba como un imberbe al mismísimo Matusalén.

Pero un buen día, o no tan bueno, hubo de aparecer por esos lugares un caballero de armas en astillero con escudero, más bien panadero. La mujer, rauda, descendió las innumerables escaleras de aquella torre y empezó a gritar: "Noble caballero! Este dragón me tiene secuestrada desde ha cinco años no más e ningún hijo de algo ha venido a rescatarme desde aquellos tiempos. ¡¡Auxilio!!". El caballero se lanzó presto a socorrerla del temible dragón pese a que su escudero le advertía: "No vaya señor, que es más bien ogro que no doncella!". Pero su señor hízole oídos sordos y siguió a la carga.

Y llegó el momento más esperado de esta aventura que aquí le he de narrar, el momento de la acometida entre el feroz dragón y el valiente caballero. El caballero dispúsose a entablar combate con tamaña bestia, mas antes quería la bendición de su dama y que le entregara ella una prenda, con la cual ni el mismísimo Hércules osárale batalla prestar. Mas el caballero descubrió que la doncella no era doncella de buen ver, sino, como ya le advirtió su escudero, ogro horrible y espeluznante y más piloso de cuantos de éstos había encontrado en sus aventuras. El caballero, asustose, y exclamó con vehemencia: "¿Qué monstruosidad es ésta? ¡En la vida mía vide semejante criatura repulsiva como la que tengo enfrente! ¡Pancho, trae la catapulta que habemos de aplastar el horrible monstruo!"

Y dicho y hecho, Pancho trujo la catapulta y dispararon un trallazo que aplastó a la noble princesa hirsuta, ante la incredulidad del dragón, cuyas memorias hemos de guardar en este mecanoscrito por los siglos de los siglos.

FIN

jueves, 17 de diciembre de 2009

LA VIDA TE DA SORPRESAS

A veces creemos que las personas son decimos de loteria, que están ahí, para hacer realidad
nuestras ilusiones absurdas.

El pasado se me olvida. El presente, siempre ausente. El futuro ya me pilla.
¿será una pesadilla? ¡¡Nooo!!
¡¡ESTAMBUL ME ES-PERA EN DULCE!!

25 de Diciembre. Vuelo, vuelo. vuelo.

¡¡SALUD Y FELICIDAD PARA TODOS Y TODAS!!

sábado, 20 de junio de 2009

Crónicas del bus-nit 1

Sobre las dos de la noche cojo el autobús para volver a Cerdanyola desde Barcelona. Naturalmente para mi comodidad me siento en el asiento donde se pueden estirar las piernas pero maldita la gracia que se sientan alrededor mío dos chicos españoles, uno con camisa de tirantes mostrando sus pectorales y con toda pinta de gay (Javi) y otro con cara de friki (Felipe), y una chica asiática (no me atrevo a decir de dónde es, sólo sé que no es coreana y se llama Misha). El caso es que no llevaba MP3 con lo que escuchaba lo que decían los mozos y entre mil y una cosas que contaban de japoneses y animes y demases viene lo siguiente:

-Javi: Oye Felipe. ¿Has encontrado casa para cuando vayamos a Tokio?
-Felipe: Sí, he encontrado una casa bastante buena. Sólo hay un problema y es que no tenemos camas.
Javi: Cómo que no hay camas! Pero la casera es tonta o qué? No podría poner al menos una cama para los extranjeros que vienen a Tokio?
Felipe: No sé, no sé...
Javi: En fin, al menos habrá nevera no?
Felipe: Bueno, igualmente aunque no tengamos nevera podemos alimentarnos durante unos meses de cosas en lata no? No nos vamos a morir
Javi: Bueno, joder, pero yo quiero comer cosas buenas. Joder, quiero comer comida sana. Joder que me voy a volver "tísico"
FElipe: Sí, es que yo adelgazo otros 15 kg como vaya a ir allí. Entre tanta pobreza seguro que nos hacemos amigos de los vagabundos de Tokio y les diremos "no os preocupeis, nosotros somos estudiantes y no tenemos ni pá comer"
Javi: Joder, tío, pero no es plan. Que estamos acostumbrados a vivir bien y no quiero empezar a comer sólo latas de conservas. Me apetece lomo de cerdo y así
Felipe: Tu no te preocupes, que allí te lo envasan todo. Seguro qeu encuentras una lata de cerdo adobado o una lata con ciervo y cuernos dentro
Javi: ¡Ale no seas bestia! Pobre ciervo.
Felipe: ¡Bueno podríamos hacer spaguettis también!
JAvi: ¡Pero si no hay nevera!
Felipe: Bueno, pero para qué necesitas nevera. Los spaguettis se meten en un mueble y punto
Javi: Joder, pero si no hay cama como va a haber ollas! ¿Dónde cocemos los spaguettis?
Felipe: bueno compramos una olla
Javi: Si, ya, como que voy a pagar 20€ por una olla. ¡Já!
Felipe: Pero qué dices 20€! Si seguro que te cuesta 80 céntimos
Javi: Ale, 80 céntimos. Pero tú eres tonto o qué?
Misha: Sí, sí. Es que en Japón hay unas tiendas de todo a 80 céntimos...
Javi: Y también hay ollas y cosas por el estilo?
Misha: Sí, sí. También hay ollas y cosas por 80 céntimos.
Javi: Bueno, pero igualmente a mí me apetece también latas de atún. Que eso es dieta mediterránea.
Misha: Bueno, en Japón hay unas cuantas tiendas de latas de atún a 80 céntimos. Podrás comer tanto como quieras
Javi: Y el aceite de oliva?
Felipe: Pero tío, por qué no dejas en paz a los bocatas y los aceites de olivas?
Misha: Bueno, en japón hay unas tiendas donde encuentras el aceite de oliva a 80 céntimos...
Javi: pero el aceite de oliva será de oliva no? No será nada sintético o cosas así...¡qué yo soy sano!
Misha: "Ciento por ciento" natural!
Felipe: bueno, igualmente podemos ir a comer a restaurantes y tal. Al final nos lo pagan nuestros padres. Qué más nos da?
Javi: Tienes razón Felipe. Ahora nos queda el problema de la cama. Porque no vamos a comprar una cama para tan poco tiempo!
Misha: Yo me llevaré mi (esa cosa que se ponen los japoneses para dormir que está a ras del suelo, no me acuerdo del nombre) y mis ollas, y mis aceites de oliva para ir bien preparada
Javi: Pues yo me llevaré latas de atún en conseva
Misha: Se te pondrá cara de pez
Felipe: Y le saldrán bránqueas...acabará ahogándose por no saber respirar...

Algo así es la consersación. Me mondaba cuando lo de los 80 céntimos. Tan mona la asiática, lástima que se estuviese liando con Javi, el tipo qeu parecía gay (lástima de hombre XD). Felipe se baja en Ripollet y deja a la parejita dándose el lote delante de mis narices. JAvi baja en Serraperera y nos quedamos Misha y yo sentados frente a frente. Tenía ganas de iniciar una conversación con ella, pero no sabía si burlarme de ella por los 80 céntimos y así divertirme los últimos 3 minutos en el autobús. Al final no hice nada de eso y llegué a casa.